Si quieres saber cómo cuidar tu piel esto te interesa. En este post te voy a dar los que yo, como dermatóloga, considero las diez recomendaciones para el cuidado de la piel más útiles. Porque la piel, sobre todo la piel de la cara, es nuestra carta de presentación y, por tanto, tenemos que aprender a cuidarla, para mantenerla sana y bonita.

1. Límpiala.

La primera de las recomendaciones para el cuidado de la piel es que realices una correcta limpieza.

  • ¿Por qué es importante? Una adecuada limpieza de la piel va a ayudar a retirar la grasa acumulada, los productos que le hemos aplicado, las bacterias y las células muertas y va a favorecer la eliminación de algunos agentes externos que entran en contacto con la piel y que, como veremos más abajo, van a contribuir negativamente al envejecimiento. Como ves, el maquillaje es solo una de las tantas cosas que hay que limpiar de nuestra cara así que, aunque no te maquilles, este es un paso importante.
  • ¿Cómo lo hago? Hay que usar un gel suave, con un pH similar al de la piel (ojo, ¡los jabones caseros no cumplen con esta recomendación!), sin frotar en exceso, y no usar agua muy caliente. Mañana y noche es suficiente (si lo haces con más frecuencia puedes dañar la función barrera natural de tu piel). Por la noche me gusta hacer una doble limpieza, esto es, antes del gel usar un producto de base oleosa que ayude a retirar restos de maquillaje y grasa y de esa manera conseguir una limpieza más profunda. Recomiendo además sustituir una o dos veces en semana, en función de las características de la piel, el producto habitual de limpieza por algún exfoliante, que contribuirá a mantener la piel más suave.

¡Espero que nunca más te acuestes sin lavarte la cara!

2. Hidrátala.

La segunda de mis recomendaciones para el cuidado de la piel es la aplicación diaria de una adecuada crema hidratante en función de las características de tu piel. Un consejo: no olvides el cuello y el escote.

  • ¿Por qué es tan importante? Es un paso fundamental porque ayuda a restablecer la flexibilidad y la elasticidad del estrato córneo, que es la capa más superficial de la piel, restaurando su función barrera. Esto se traduce en que la piel estará suave, fina, brillante y visiblemente saludable.
  • ¿Por qué se puede alterar la función barrera de la piel? El contacto continuo con irritantes externos, el envejecimiento o ciertas patologías cutáneas, como la dermatitis atópica, pueden alterar la barrera cutánea, lo que conlleva a un aumento de la pérdida transepidérmica de agua y a la aparición de lo que llamamos piel seca. Recuerda que una piel sana es una piel correctamente hidratada. Si tu piel está áspera, irregular, o roja, apagada, con parches blancos, agrietada, tienes una piel seca que requerirá de una valoración.

3. Usa un fotoprotector.

Este es sin duda para mí la más importante de las recomendaciones para el cuidado de la piel. Todos los dermatólogos coincidimos cuando nos preguntan cuál es la mejor crema antienvejecimiento: el protector solar. Si eres constante en este paso y te comparas con alguien de tu edad que no se haya protegido del sol, verás que existe mucha diferencia en la calidad de la piel: tendrás menos manchas, menos arrugas, y encima tendrás menos papeletas de sufrir un cáncer de piel.

  • ¿Tan importante es la protección solar? Por si no lo sabes te diré que el sol es responsable del 80% del envejecimiento de la piel, y si no te lo crees, obsérvate una zona que siempre lleves cubierta como la cara interna del brazo o las nalgas (¡así es realmente tu piel!). Además, existen muchas enfermedades cutáneas provocadas o agravadas por la exposición solar.
  • ¿Cómo lo hago? Tras lavar la cara y aplicar la hidratante, debemos aplicar el fotoprotector a diario en las zonas expuestas de la cara, cuello, sin olvidarnos de escote y manos. Por distintos motivos que ya comentaremos más adelante, mejor del 50 y de amplio espectro. Hoy en día hay muchas opciones en el mercado y se trata de encontrar el que mejor se adapte a ti, para que te guste y te lo pongas. Un consejo: si te gusta maquillarte, busca un fotoprotector con color, también conocidos como fotomaquillajes (los hay más y menos cubrientes). Ahorrarás un paso (y dinerillo) y tendrás más fácil la reaplicación del producto (recuerda que para que el fotoprotector siga siendo efectivo la aplicación debe ser cada dos o tres horas).

4. Aplica un retinoide por la noche.

  • ¿Por qué es importante? Si hay algún principio activo que de verdad funcione como antienvejecimiento es el ácido retinoico. El ácido retinoico es un medicamento que, entre otras muchas indicaciones, sirve para el tratamiento del fotoenvejecimiento. Pero es un medicamento (y como tal requiere de un prescripción médica) y su principal efecto secundario es que es irritante, por lo que en cosmética se usan derivados de éste, como es el retinol. Estas moléculas serán tu mejor aliado para prevenir o combatir las arrugas finas, la rugosidad de la piel y las manchas asociadas a la exposición solar crónica. No te dejes engañar por el marketing y la publicidad. En esto caro no significa mejor. Asesórate. 
  • ¿Cómo lo hago? Tu dermatólogo te indicará cuál es el retinoide más adecuado para ti. Se aplican por la noche, tras lavar la cara, con el rostro bien seco. Un consejo: si te irrita, empieza a aplicarlo noches alternas y ve aumentando la frecuencia de aplicación según la tolerancia.

5. No fumes.

Ya sabes que el tabaco es perjudicial para el organismo y que fumar supone la primera causa evitable de enfermedad y muerte en el mundo occidental. Quizás por ello (o por el desembolso económico que te supone) hayas pensado alguna vez en dejarlo, si es que fumas. Pues bien, como otros muchos especialistas recomiendan, dejar de fumar es una de las recomendaciones para el cuidado de la piel porque provoca muchos efectos en tu piel, y la mayoría de ellos son nocivos.

  • ¿Tan malo es para la piel? Por una parte, el hábito de fumar tiene una influencia negativa clara sobre muchas enfermedades cutáneas (como la psoriasis o el carcinoma espinocelular).  Por otra parte, además, el consumo de tabaco puede ser responsable directo de una serie de lesiones que aparecen en la piel, las mucosas, el pelo o las uñas. Y por último, va a tener una serie de consecuencias estéticas negativas en tu piel. El contacto continuo con el humo del tabaco disminuye la hidratación del estrato córneo y, por tanto, la piel se va a ver más seca, apagada y falta de vida. Además, la posición de los labios al fumar junto con el fruncimiento del entrecejo (por la irritación que el humo del tabaco provoca en los ojos) favorecen el desarrollo de las arrugas peribucales (código de barras) y las patas de gallo, respectivamente. También provoca coloración amarilla de los dedos y de las uñas, altera el color normal de los dientes, disminuye el gusto y el olfato, provoca halitosis (mal aliento) e hipersalivación.

Por tanto conviene que evites fumar y los espacios cargados de humo. ¿Te he convencido?

6. Cuídala de otras agresiones externas.

A nivel cutáneo se conocen varios factores externos y modificables que influyen en el envejecimiento (esto se conoce como exposoma de la piel). Además de la radiación solar y el tabaco, existen otros factores a tener en cuenta en el cuidado de nuestra piel:

  • Evitar otras fuentes de radiación ultravioleta, como las cabinas o camas de bronceado.
  • La contaminación ambiental. Se ha demostrado que ciertas partículas y gases se relacionan con la aparición de manchas en la piel y la formación de arrugas. Para combatirlo, es importante la correcta limpieza de la piel y, además, es útil aportar antioxidantes que combatan los radicales libres, por ejemplo, un serum de Vitamina C o de ácido ferúlico por las mañanas. Además, mantener una barrera cutánea sana evitará la penetración de estas partículas.
  • Estrés. Los dermatólogos conocemos muy bien el impacto que el estrés tiene sobre la exacerbación de muchas enfermedades dermatológicas, pero hasta el momento no hay evidencia clara de que afecte al envejecimiento de la piel. ¡Menos mal, con la que está cayendo!
  • La exposición aguda a fuentes de calor. Esto ha demostrado estimular la formación de nuevos vasos sanguíneos, potenciar las células inflamatorias y causar daño oxidativo en el ADN y, por tanto, influye negativamente en el envejecimiento de la piel.

7. Come y duerme bien.

Existen muchas enfermedades de la piel, el pelo y las uñas relacionadas con déficits nutricionales. Pero es que además, se sabe que una dieta rica en alimentos antioxidantes puede retrasar el envejecimiento. Por tanto, basar tu dieta en frutas, verduras, legumbres y aceite de oliva, así como limitar la ingesta de alcohol, puede dar a tu piel un aspecto más sano y joven.

En cuanto al sueño, existen varios estudios que relacionan la falta de sueño con una piel de aspecto menos saludable, menos atractiva y más cansada, así como con alteraciones en la función barrera de la piel. Así que, como hacen las modelos, dormir ocho horas es otra de mis recomendaciones para el cuidado de la piel.

8. Autoexplórate (y explora a los tuyos).

Creo que este apartado es súper importante. La piel es el órgano más extenso del cuerpo y además, ¡puede verse! Esto quiere decir que si tenemos la mala suerte de sufrir algún tipo de cáncer de piel, como el temido melanoma, lo vamos a poder ver, lo cual es súper importante porque su pronóstico en parte va a depender de lo rápido que lo extirpemos. Por eso, una de las recomendaciones para el cuidado de la piel que te doy es que te realices una autoexploración de toda la superficie de tu piel una vez al mes. Si te acostumbras a hacerlo te familiarizarás con tus manchas y tus lunares, y podrás identificar si aparece alguna lesión nueva sospechosa o alguna de las que tienes cambia de tamaño, de forma o de color y, en ese caso, consultar rápido con tu dermatólogo. ¡Ojalá fuese tan fácil con otros órganos!

9. Si tienes algún problema, acude a tu dermatólogo.

El dermatólogo es el médico especialista en la piel, tanto sana como enferma. Recuerda que piel solo tienes una y te debe durar toda la vida. Si presentas algún tipo de problema, desde granos, rojeces, picores, manchas, caída de pelo y un largo etcétera, el dermatólogo es quien puede ayudarte.

10. Si quieres mejorarla, valora algún tratamiento estético.

Hay que asumirlo: las cremas llegan hasta donde llegan. Las cremas no sirven para tratar las arrugas de expresión de la frente o muchos tipos de manchas, por ejemplo.  

Pero hoy en día, gracias al avance de la medicina estética, se pueden conseguir muy buenos resultados tanto para embellecer en gente joven que desea mejorar algún aspecto estético de su anatomía, como para gente que desea envejecer mejor (lo que se conoce como better aging): desde tratamientos para mejorar el estado de la piel o las manchas con peelings o láseres, pasando por tratamiento de arrugas profundas, reducción de surcos, restablecimiento de volúmenes perdidos…

Son tratamientos ambulatorios con resultados muy naturales y con los que los pacientes están altamente satisfechos así que, si aún les tienes miedo, infórmate.

Bueno, hasta aquí llega mi primer post. ¿Has aprendido mucho? ¿Conocías todas estas recomendaciones para el cuidado de la piel que te he dado? Más adelante iré desarrollando alguno de los apartados porque esto da mucho de qué hablar, aunque espero que este pequeño resumen te sea útil para ponerte desde ya manos a la obra.

¡Feliz semana familia!

Si necesitas una cita aquí tienes donde encontrarme.