La dermatitis del pañal es, probablemente, el trastorno cutáneo más frecuente en los lactantes y niños pequeños. Doy fe de que es uno de los motivos de consulta (en niños) que más me llegan vía whatsapp. Así que, sobre todo si tienes de estas personitas a tu alrededor, es importante que aprendas los cuidados de la piel de esta zona tan delicada así como a reconocerla para consultar con tu dermatológo o pediatra si al final de todo acaba apareciendo.

¿Qué es?

Cuando hablamos de dermatitis del pañal nos referimos a una reacción inflamatoria aguda de la piel de las zonas cubiertas por el pañal. Se calcula que la incidencia de la dermatitis del pañal es de entre el 7 y el 35%, con una incidencia máxima a los 9-12 meses de edad.

¿Por qué se produce?

Existen muchos factores que van a contribuir al desarrollo de la dermatitis del pañal, siendo los más importantes el contacto prolongado con orina y heces que, por la oclusión del pañal, van a favorecer la maceración de la piel y la alteración de la función barrera cutánea, por lo que será más fácil la penetración de irritantes químicos procedentes de la orina y las heces y la colonización de microorganismos que normalmente se encuentran en la piel como los estafilococos o en las heces como el hongo Candida albicans.

¿Cuáles son los factores de riesgo?

Los factores que predisponen a la aparición de la dermatitis del pañal:

  • Diarrea, ya que el contacto más frecuente de la piel de la zona con las heces produce una irritación local continua.
  • Alimentación con biberón. Parece ser que la caca de los niños alimentados con leche materna tiene un pH más bajo, lo que actúa como factor protector de la dermatitis del pañal.
  • El uso previo de antibióticos de amplio espectro puede incrementar el riesgo de diarrea y de infecciones por hongos y esto aumentar el riesgo de dermatitis del pañal.

Como verás, no he puesto que la salida de los dientes tenga relación con la aparición de dermatitis del pañal, porque no existe evidencia de ello más allá de que lo dicen las abuelas. ¡Qué manía de echarle la culpa de todo a los dientes!

¿Cómo se manifiesta?

Las formas más frecuentes de presentación son:

  • Dermatitis por fricción: es la forma más frecuente. Consiste en la aparición de rojez y descamación en las zonas que más fricción sufren como la superficie interna de los muslos, los genitales, las nalgas y el abdomen. En este caso los pliegues están respetados. En ocasiones esta rojez y descamación solo afecta al margen de la piel en contacto con el pañal. Tiende a mejorar y empeorar con rapidez y responde rápidamente a las medidas generales de prevención y tratamiento que luego te explicaré.


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  • Dermatitis de contacto irritativa: las áreas de afectación son las mismas, pero la rojez es mayor, la extensión es mayor, y es molesta y dolorosa para el bebé.
  • Candidiasis del pañal: se debe sospechar siempre que la dermatitis no responda a las medidas terapeuticas habituales. Como te decía, es más frecuente si previamente ha habido admistración de antibióticos. En este caso la rojez es generalizada (también afecta a los pliegues), muy intensa, y nos ayuda a reconocerla el ver unos granitos pequeños blancos alrededor, lo que llamamos lesiones satélite.
Candidiasis del pañal
Imagen que me llegó por Whatsapp que, aunque está borrosa como la mayoría de las que me llegan por esta vía, permite ver que la rojez respeta los pliegues y que en la periferia hay unos granitos rojos que nos indican sobreinfección por Candida.

Complicaciones

La dermatitis irritativa del pañal, si no se trata adecuadamente, puede complicarse, sobre todo en bebés mayores de seis meses o en adultos con incontinencia, y provocar zonas de ulceración (lo que se conoce como dermatitis del pañal erosiva de Jaquet), nódulos rojo-morados (lo que llamamos granuloma glúteo) o con áreas verrugosas.

La dermatitis del pañal candidiásica persistente puede ser un signo de diabetes tipo 1, de candidiasis mucocutánea crónica o de alguna inmunodeficiencia.

Además de la infección por cándida, otros microorganismos pueden complicar la dermatitis, como algunas bacterias o el virus del herpes.

¿Cómo se diagnostica?

Como la mayoría de las cosas en dermatología, mirando. La historia clínica y la exploración física nos ayudarán a saber si hay además otros signos de otra enfermedad más difusa de la piel que pueda estar afectando a la zona del pañal. Si sospechamos alguna infección podemos hacer cultivos, entre otras pruebas, pero no suelen ser necesarios.

Otros cuadros que tenemos que diferenciar porque también pueden afectar al área del pañal son:

  • La dermatitis seborreica: aparece rojez de color más asalmonado que afecta a los pliegues y que tiene una escama amarilla, grasienta. Casi siempre hay otras localizaciones afectadas.
  • La dermatitis atópica no suele afectar a la zona del pañal, por ser una zona húmeda.
  • Dermatitis alérgica de contacto: no es común, pero las tintas de los pañales o sus fragancias, o los conservantes, fragancias y otros aditivos de las cremas aplicadas en esa zona o de los productos con los que la limpiamos son potenciales alergenos.
  • Psoriasis, más difícil de diagnosticar, aparece como unas áreas muy rojas muy bien delimitadas y pueden tener escama más blanquecina. Apoya el diagnóstico el que haya antecedentes de psoriasis en la familia.
  • Intértrigo: por el calor, el sudor, sobre todo en niños rellenitos, los pliegues pueden ponerse rojos. Suele afectar también a otros pliegues como el pliegue anterior del cuello o las axilas.

¿Cómo se previene?

El objetivo tanto de la prevención como del tratamiento es mantener la zona lo más limpia y seca posible.

¿Qué pañal uso?

Te diré que no existe evidencia de si son mejores los de tela o los desechables para prevenir la dermatitis del pañal. Sin embargo, los desechables absorben hasta 80 veces su peso en agua e impiden que la orina luego vuelva a contactar con la piel del bebé. Yo uso desechables para mi bebé, por la comodidad que aportan. Pero más que el pañal en sí, lo importante es cambiarlo con la frecuencia suficiente para que el culito esté bien seco. Se cree que aparece más en bebés de 9-12 meses porque a esa edad ya nos vamos relajando con el cambio de pañal.

¿Con qué lavo el culito?

  • Tras cada cambio de pañal, es suficiente limpiar suavemente la zona con un paño humedecido con agua tibia y sin frotar mucho. Si hay caca entonces usaremos algún jabón suave especifico para bebés. Si hay restos de la crema barrera no hay que empeñarse en retirarla completamente.
  • Las toallitas son muy cómodas y prácticas, son una opción válida y al final casi todos recurrimos a ellas. Si tú también optas por usarlas te recomiendo que no lleven alcohol, ni perfumes, ni jabones, ni detergentes, ni aceites esenciales, ni metilisotiazolinona (un conservante que es causa frecuente de alergias), y que tras pasarla seques muy bien. Por si te interesa, éstas son las que yo uso.

¿Le pongo crema o no?

Yo recomiendo poner siempre alguna crema barrera (con óxido de zinc) tras cada cambio. Si el bebé tiene el culito menos sensible y nunca ha tenido dermatitis podríamos descuidarnos un poco más en este aspecto, pero si tiene el culito delicado yo te aconsejo que la pongas siempre para prevenir brotes. Algunas de las que me gustan son: Nutradeica Zn40 pomada reparadora de Isdin, LetiAT4 pasta al agua de Leti, Dermalibour crema protectora de A-DERMA o Cicalfate crema de Àvene.

¿Cómo se trata?

Lo primero es informar bien a los papás de por qué ocurre y de que suele ser recurrente a pesar de hacerlo todo muy bien (mi bebé, hijo de dermatóloga, también ha tenido en alguna ocasión).

En el caso de que aparezca una dermatitis del pañal leve, suele ser suficiente con hacer bien las medidas de prevención  y aplicar la crema barrera tras cada cambio. Un truco que va bien es intentar dejar la zona al aire, aunque sea un ratito.

Si a pesar de eso persiste deberás acudir a tu dermatólogo o pediatra para que evalúe el caso y le ponga el tratamiento más conveniente, porque ya has visto que las causas de culo rojo pueden ser muy diversas. Generalmente la tratamos con alguna crema de corticoide, asociada a algún antibiótico o antifúngico, si hay sobreinfección.

Creo que si eres papi o mami este post te a venir genial. Espero serte útil y salvarte de algún pequeño apuro.

¡Feliz semana familia!